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Mi estimado visitante de la península itálica, en efecto he escrito varios libros, y de hecho estoy escribiendo un nuevo libro titulado " Erase una vez un club a orillas de una lagunita " donde cuento la historia de un simpático club, el cual tenía un grupo de conspiscuos hinchas, que hasta tenían página web y todo, llamado los Genuflexoamigos, los cuales decían quien podía ser hincha y quien no. Todo aquel que se pusiese la camiseta del club era alabado, como pasó con el vilipendiado Vallayponga, el cual si bien hizo un solo gol en su paso por el club, los genuflexoamigos no permitían que alguien lo criticara, siendo tildados estos útlimos de contras o incluso de hincha del club vecino Nosesivenís, que de todos modos eran amigos de los genuflexos. También tenían un gurú de la computación, que conocía una combinación secreta de teclas que destruía las PCs de los indeseables. Otros se reunían en el bar del " Commendatore ", un tugurio sucio donde se juntaban a beber vino barato y también dictaban normas de como ser un verdadero hincha, cuando la nebulosa de alcohol les permitía ilbanar pensamientos.Este grupo era más agresivo y odiaban a los demás clubes, y si bien despreciaban a los genuflexos, éstos últimos también les chupaban las medias, como a todo lo que sea del club. Había un filósofo, apodado el Pappo, pero cansado de tanta inequidad se llamó a silencio, y se lo veía solo en un rincón de la cancha, haciendo agudos comentarios que ya nadie oía. El intelectual del club era el Profesor Winer, pero los genuflexos no lo entendían y lo sospechaban vendido a oscuros intereses. El mejor jugador fue un jugador veterano apodado el Tito, que supo hacer magia en el césped cercano a la laguna, pero los impíos lo acusaron de querer terminar su carrera robando un sueldo, y la dirigencia, temerosa de que por primera vez los halagos constantes de los genuflexos, se convirtieran en crítica, ya que alguna vez se suponía que algo del club criticarían, (cosa que todavía no sucedió) lo dejaron librado a su suerte. Dicen que este jugador tomó su bolso, dejo escapar una lágrima y llevó su gambeta y su magia a otros campos, donde siempre añoró su despedida en la lagunita, de mano de su tío y mentor...
PD : si este distinguido foro quiere que escriba algún capítulo del libro, con gusto hágamelo saber. Miren que en las librerías no estará menos de $ 30- ( menos de 8 euros, commendatore, como el traba que se comió el otro día )
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Nos conociste por...
Jacinta Pichimauida
Opinión
Muy buena
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